sábado, 5 de enero de 2019

EDUCANDO PARA LA LIBERTAD LATINOAMERICANA


   Carlos Tünnerman Bernheim desarrolla en “Panorama general sobre la filosofía de la educación” los aportes pedagógicos de diferentes pensadores. Tomando su texto como material de apoyo, en este trabajo se intentará analizar y comparar las ideas de tres pensadores latinoamericanos: José Martí, Simón Bolivar y Domingo F. Sarmiento.
   José Martí concibe a la educación como una tarea prioritaria de los pueblos y de los gobiernos. Sólo a través de la educación los países pueden alcanzar grandeza, prosperidad y libertad, decía. Agregaba que un pueblo instruido será siempre fuerte y libre. El pueblo más feliz, para Martí, será el que tenga mejor educados a sus hijos tanto en la instrucción del pensamiento como en la dirección de sus sentimientos.
   Para Martí (Bernheim, 2008) “Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente hasta el día en que muere; es ponerlo al nivel de su tiempo; es prepararlo para la vida”. En esta concepción de las finalidades de la educación Bernheim plantea que Martí plasma una visión que se corresponde a visiones muy actuales de la educación. Hoy en día la UNESCO avala que “educar es preparar al hombre para la vida”.
   Para Bernheim (2008), Martí se anticipó a su tiempo con el concepto actual de educación permanente puesto que decía que la educación comienza con la vida y no termina hasta la muerte. Es decir, que fue uno de los pioneros en pensar una educación pensada para todas las etapas del desarrollo humano. En 1875 escribió que la educación no es fructífera a menos que sea continua y constante.
   En un artículo para el diario La Nación de Buenos Aires publicado en 1886, Martí criticó a las escuelas de la época. Allí sostuvo que las escuelas eran talleres de memorizar, en donde los niños languidecen año tras año “en estériles deletreos, mapas y cuentas”. Criticó la autorización de los castigos corporales y la falta de cariño entre maestras y alumnos. Consideraba que  la enseñanza tenía que ser un acto de infinito amor y despreciaba la violencia que allí se ejercía.
   Al mismo tiempo que desarrolla su inteligencia, el educando debe desarrollar sus cualidades de amor y de pasión. La instrucción primaria debía cambiar, pues Martí pensaba que debía pasar de ser verbal a experimental, de retórica a científica y que tenía que enseñarse al mismo tiempo que el abecedario de las palabras, el abecedario de la naturaleza. Además, creía de suma importancia que se formasen hombres buenos, útiles y libres en toda América.
   Bernheim (2008) resalta la distinción que hace Martí entre instrucción y educación. Mientras que la instrucción hace referencia a los pensamientos la educación guarda estrecha relación con los sentimientos. Ambas deben darse en forma conjunta puesto que la inteligencia realza a la moral.
   La educación práctica y la formación espiritual también debían desarrollarse en forma conjunta. Martí consideraba a la escuela una fragua de espíritus. En cuanto a la educación, Bernheim (2008) expone que Martí  consideraba aberrante la separación entre la educación que se recibe en una época y la época misma. Martí concebía a la educación como la “preparación del hombre para la vida” y “la conformación del hombre a su tiempo”. “La educación representa para el individuo la conquista de su autonomía, su naturalidad y su espiritualidad” (Bernheim, 2008).
   Bernheim, (2008) también analiza los pensamientos de Bolívar quien consideraba que en las escuelas se debía educar  para la ciudadanía, pues un ciudadano debe conocer sus obligaciones sociales y no perjudicar a los demás. Es decir formar ciudadanos  que puedan actuar activamente en una democracia participativa.
   Martí abogaba por una educación popular tanto para ricos como para pobres. Hacía énfasis en que todo hombre tiene derecho a que se le eduque y para Martí, en forma de pago una vez educado el sujeto debía contribuir a la educación de los demás. La educación popular era para él la base de la grandeza de los pueblos. También Bolívar consideraba a la educación como un derecho de todos los ciudadanos.
   En un contexto histórico y social en donde la mujer era relegada a las tareas domésticas, Bolívar se anticipa a su tiempo diciendo: “Que entre tanto y sin pérdida de tiempo se proceda a establecer en cada ciudad capital de Departamento una escuela primaria con las divisiones correspondientes para recibir a todos los niños de ambos sexos que estén en estado de instruirse (Bernheim, 2008)”. Consideraba que la educación de las mujeres era la base de la educación familiar por lo que fundó colegios para niñas.
   Sarmiento en su libro Educación Popular pone de relieve la educación de la mujer como complemento de la escuela. Escribe: “De la educación de las mujeres depende, sin embargo, la suerte de los Estados; la civilización se detiene a las puertas del hogar doméstico cuando ellas no están preparadas para recibirla. Hay más todavía, las mujeres, en su carácter de madres, esposas, o sirvientes, destruyen la educación que los niños reciben en la escuela” y “Dotadas de un tacto exquisito para dirigir la niñez, cuando el exceso de afecto no las extravía, las mujeres solas saben manejar sin romperlos los delicados resortes del corazón y de la inteligencia infantil (Sarmiento, Educación popular, 1849)”.
   Bernheim (2008), afirma que Martí estaba convencido de que en el mundo laboral había grandes potencialidades educativas. Escribió: “El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos” y “en las escuelas hay que aprender a cocer el pan del que se ha de vivir luego”. Para él era menester que los currículos preparen a las personas para la vida cotidiana. Es decir, que no tiene sentido que en una escuela rural se eduque exclusivamente para la vida urbana como sucedía entonces.
   Bernheim (2008) señala que para Bolívar la educación debía ser prioritaria para el Estado. Sus concepciones generales sobre educación se basan en la ideología individualista y liberal de su tiempo. Abogaba por una educación que fuese función y responsabilidad del Estado. Bolívar decía que “un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción”. Además, consideraba que un ciudadano tenía que saber leer y escribir y tenía que poseer algún conocimiento en ciencias, pero sus ideas fueron malinterpretadas y utilizadas para justificar la exclusión social y política de las personas que no estuviesen alfabetizadas.
   Sarmiento también propugnó una escuela común abierta a todos, “sin discriminación por causa de raza, de sexo, de condición económica, de rango social, de posición política o de creencia religiosa (Bernheim, 2008)”. Sarmiento consideraba que la escuela primaria debía ser para todos, el colegio secundario para los que puedan y la universidad para los que quieran.
   Tanto Sarmiento, fundador de las primeras escuelas normales de nuestro país,  como Bolívar se preocuparon profundamente por la formación de los educadores y consideraron que era el Estado quien debía encargarse de la educación. Sarmiento sostenía que el Estado debía proveer instrucción a todos los individuos asegurando un pleno desarrollo espiritual, económico, político y social, una instrucción que fuese laica, igualitaria, gratuita y donde haya libertad de conciencia.
   Bernheim (2008), explica que para Sarmiento había  grandes males sociales, éstos eran: “la barbarie y el caudillismo, con su secuela de ignorancia, pobreza, anarquía y fanatismo”. Sarmiento intenta explicar desde el punto de vista étnico el origen de los males sociales. De nuestra herencia española y la mestización indígena, para él se derivaba la ignorancia social, la anarquía y corrupción políticas y el escaso crecimiento económico y cultural. Sarmiento compara el desarrollo de las colonias inglesas y las españolas y afirma la superioridad del mundo protestante sobre el católico. Para curar los males sociales Sarmiento “aconseja tres remedios: inmigración europea, trabajo y (especialmente) educación pública”.
   La pedagogía de Sarmiento era política y de carácter social. Consideraba que la escuela podía transformar a la sociedad en todos sus aspectos. La educación para él era un derecho para todos al mismo tiempo que una obligación para la sociedad y fundamentalmente para el Estado, pues decía que “gobernar es educar”. 
   Bernheim contextualiza la América Latina en la que vivió Sarmiento de la siguiente manera: “Las naciones latinoamericanas, recién salidas de las guerras de independencia para sumergirse inmediatamente en el caos de las luchas civiles y la tiranía, no ofrecían las condiciones de paz y de progreso social necesarias para” concebir una educación pública como la pensaríamos hoy en día. Inspirado en las políticas educativas estadounidenses Sarmiento busca imponer justicia social, sosteniendo que “el régimen republicano y democrático exige una población bien informada, sin diferencias de clase, y para esto es necesario conceder a todos los habitantes igualdad de oportunidades (Bernheim, 2008)”. A través de la educación buscaba no sólo mejorar la condición económica, sino también construir una nación libre y soberana.
1-    Conclusión personal sobre los aportes de Martí, Bolívar y Sarmiento a la pedagogía actual.
   Martí, Bolívar y Sarmiento se anticiparon a su época con sus ideas educativas muchas de las cuales se aplican en las escuelas actuales. Sarmiento concebía a la educación como deber del Estado y como herramienta fundamental en la lucha contra la ignorancia y propulsora de la cultura cívica y general de la Nación. Además, defendió una educación integral sin distinción económica, social, política, religiosa o de género lo que hoy por hoy se aplica en las escuelas públicas argentinas. Su frase “gobernar es educar” pasó a la historia y su nombre se recuerda en todos los colegios de nuestro país.
   Para Bolívar la educación debía ser prioridad en la agenda del Estado y un derecho para todos los ciudadanos sin distinción de sexos. Hoy somos conscientes de que la escuela debe formar ciudadanos conscientes de sus deberes y obligaciones, pues necesitamos ciudadanos instruidos que puedan votar con conciencia. La escuela debe darles los conocimientos necesarios para desenvolverse en una democracia participativa.    
   Actualmente las ideas pedagógicas de Martí fueron retomadas y se aplican en las políticas educativas cubanas. Pues Martí concebía una educación popular, revolucionaria, integradora y beneficiosa para el progreso social. Un pueblo educado es fuerte y libre, decía. En la actualidad en Cuba la educación es continua y existen programas para la educación campesina e incluso existe una universidad para adultos mayores. Cuando se aplicaron las ideas martianas se logró hombres para la vida, poniéndolos al nivel de su tiempo. Es decir que la educación debe ser útil para los contextos en los que se vive. Se anticipó al concepto actual de educación permanente, considerando que se aprende durante toda la vida. Con la posmodernidad en la mayoría de las escuelas se inculca al niño una educación basada exclusivamente en el conocimiento erudito, mientras que la formación espiritual se deja de lado en la mayoría de las instituciones educativas, pero Martí defendía  una formación que fuese práctica y espiritual al mismo tiempo, que incentive a estudiar a través del amor y apartánda de la violencia.

Bibliografía:
-SARMIENTO, D. F. “Instrucción pública” en Educación Popular (1849) en Domingo Faustino Sarmiento. Textos fundamentales. Tomo II. Selección de Luis Franco y Ovidio O. Amaya. Bs. As. Compañía General Fabril Editora. 1959. Pp. 197-205
- BERNHEIM, C. T. “Panorama general sobre la filosofía de la educación” Digitalizado por: ENRIQUE BOLAÑOS, FUNDACIÓN. 2008. Pp 75-86 y 91-98
- Apuntes tomados de las clases de Filosofía de la Educación, materia dictada por la Prof. CAMPOS, M. B. 2018

sábado, 29 de diciembre de 2018

SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA

                 Aportes de Sócrates, Platón y Aristóteles a la educación

   Sócrates, Platón y Aristóteles fueron tres grandes pensadores griegos que hicieron enormes aportes científico-filosóficos en diversas áreas, entre ellas, a la educación. Platón fue discípulo de Sócrates y Aristóteles a su vez de Platón.
   Carlos T. Bernheim (2008) expresó que el filósofo de la Antigua Grecia, Sócrates (470 – 399 a. de C.) renunció a llamarse a sí mismo sabio, puesto que él no pretendía conocer la verdad absoluta de todo y se autodenominó filósofo. Para él un filósofo no es quien posee toda la verdad sino aquél que pretende obtener sabiduría. El filósofo es consciente de que es ignorante, mientras que los sabios o sofistas poseen una doble ignorancia al ignorar que lo eran en ciertas cuestiones.
   Carlos T. Bernheim (2008) desarrolló en su texto que las ideas de Sócrates representan el primer gran sistema filosófico del mundo y se dieron a conocer a través de 28 Diálogos que escribió Platón (427 – 347 a. de C.) quien fue su discípulo durante 20 años. Sócrates introdujo el término mayeútica a la filosofía. Para él, el oficio del educador o maestro es ayudar a sus alumnos o educandos a extraer el conocimiento que ya tienen en su mente. Los estudiantes no perciben ese conocimiento hasta que el maestro lo va extrayendo por medio de preguntas muy hábilmente formuladas. A este método pedagógico se lo conoce como diálogo socrático. En materia de educación    Sócrates sostenía que la virtud se puede enseñar y aprender, preocupándose por el estudio del ser humano más que por el estudio de la naturaleza.
   Carlos T. Bernheim (2008) sostiene que para Sócrates para que un educador pueda enseñar, primero debe saber. Sócrates, como filósofo es consciente de lo que no sabe y está en constante búsqueda del conocimiento, mientras que los sofistas viven en la ilusión del saber.
   Según Charles Hummel (1994) la pedagogía socrática se aparta de la enseñanza tradicional en la que el maestro transmite sus conocimientos y el alumno los asimila con pasividad. Por el contrario, ésta es una pedagogía activa y dialógica. Tanto el educador como el alumno cooperan en la búsqueda del saber. A través de preguntas y respuestas que llevan a la reflexión, ambos se entregan a la búsqueda de adquirir el conocimiento.
   Platón fundó su propia escuela, la Academia, y enseñó allí durante casi 40 años a ilustres pensadores entre los cuales destacó su discípulo,  Aristóteles (384-322 a. de C.).  Carlos T. Bernheim (2008) nombra algunos datos importantes de la vida de Platón que él mismo desarrolla en el Protágoras. Se sabe que vivió durante el período de transición de la Grecia Clásica al Helenismo y la decadencia de la Atenas de Pericles. Cuando era pequeño recibió la educación normal de los varones griegos de su tiempo, las mujeres en la Antigua Grecia eran educadas en el hogar. Acompañado por un esclavo al que se llamaba pedagogo asistió a una escuela privada ateniense. Cabe aclarar que no existían las escuelas públicas. Aprendió a leer, a escribir y a calcular, memorizó poesía griega y “La Ilíada” y “La Odisea” del poeta Homero, aprendió a cantar y a tocar la cítara y se ejercitó físicamente. A los 20 años de edad se convirtió en el discípulo más destacado de Sócrates. Durante 20 años permanecieron juntos hasta que en el 339 a. de C. Sócrates falleció debido a sus desacuerdos con la democracia ateniense. Este hecho fortaleció las ideas antidemocráticas en Platón.  
   Carlos T. Bernheim (2008) explica que en la Academia, la escuela que fundó Platón, se estudiaba matemática, ciencias naturales, ética, metafísica y ciencias políticas. Su sueño era formar allí a reyes filósofos. La Academia continuó existiendo hasta el 529 después de Cristo.
   Por otro lado Carlos T. Bernheim (2008) aclara que mientras que al principio las ideas de Platón sobre pedagogía estaban fuertemente influenciadas por las de Sócrates, a lo largo de su vida se va desplazando cada vez más hacia una concepción política de la educación. Sus ideas políticas y educativas están ampliamente desarrolladas en sus obras: “La República” y “Las Leyes”. En primera, Platón plantea una utopía en donde las ideas que según él son inmutables y perfectas son más reales que las cosas del mundo que son mutables e imperfectas. Aquí la educación aparece como baluarte contra el cambio y la subversión, a diferencia de las teorías educativas actuales.  Mientras que en “Las Leyes”, elabora un detallado tratado de legislación para una ciudad ideal.
   Carlos T. Bernheim (2008) expuso algunos conceptos de Platón que se adelantaban a sus tiempos, pues él proclamaba igualdad de sexos en tiempos en donde las mujeres eran relegadas a las tareas domésticas. Para el filósofo en su ciudad ideal las mujeres podían ser educadas y luchar en las guerras de la misma forma que los hombres. Proponía una educación para todos y todas los miembros de la clase de los guardianas y una formación para artesanos y comerciantes limitada a un mero aprendizaje. Los esclavos quedaban por fuera de su visión educadora.
   “La Polis de Platón es una ciudad esencialmente educativa, creada para la educación. Sólo puede durar a condición de que todos los ciudadanos se hayan beneficiado de una educación que les haga capaces de tomar decisiones políticas razonables” (Bernheim, 2008, p.44).
   Platón fue, en palabras de Carlos T. Bernheim (2008), el primero en desarrollar una teoría sistemática de la educación estableciendo las reglas fundamentales desde donde se ha desarrollado todo pensamiento tanto filosófico como educativo. Además se convirtió en el filósofo más influyente en occidente conservándose cerca de 80 de las 400 obras que se cree que escribió.
   Para Platón “la verdadera educación se debe inculcar sólo en aquellos que pueden sacar ventaja de la misma, y ha de ser primordialmente responsabilidad del Estado”. El Estado decide “quiénes han de recibir esa educación (…) y se hacen juicios sobre sus capacidades intelectuales; los más aptos siguen adelante y los ineptos se hacen a un lado” (Bernheim, 2008, p.45-46).
   El tercer gran filósofo griego del que habla Carlos T. Berneheim (2008) en su obra es Aristóteles quien estudió en la Academia con Platón y perfeccionó sus estudios en Assos. Además, fue maestro de Alejandro Magno de Macedonia cuando era joven.
   Según Carlos T. Berneheim (2008) Aristóteles es fundador de la teoría del conocimiento pues para él, la ciencia, la filosofía y la educación se vinculan íntimamente. Para Aristóteles la educación es indispensable para que el ser humano pueda realizarse y alcanzar el bien supremo que sería la felicidad, aquello a lo que todos aspiran. Un hombre feliz es un hombre virtuoso y la virtud sólo se adquiere a través de la educación ya que ella le brinda lo que se consideraban buenos hábitos.
    “La libertad es una finalidad última de la educación, ya que no hay felicidad sin libertad (…) La verdadera felicidad reside en la vida consagrada a la filosofía, a la contemplación” (Bernheim, 2008, p. 49). De esta forma el hombre alcanza felicidad individual, pero también social ya que con ciudadanos educados, para Aristóteles, se logra una polis virtuosa y estable. La educación sería por lo tanto responsabilidad del legislador, del Estado (trátese de un Estado democrático o no).
   Carlos T. Bernheim (2008) sostiene que tanto Platón como Aristóteles piensan en un sistema de educación que podríamos asociar a lo que hoy se llama educación permanente en dónde se educa durante toda la vida. Ambos filósofos organizan a la educación en períodos de siete años. Si bien en las polis la enseñanza era privada, Platón y Aristóteles pensaban en una educación pública e igual para todos. Sin embargo, Aristóteles no menciona el rol del docente en sus obras.
   “Aristóteles distingue dos categorías pedagógicas que se completan: la educación por la razón y la educación por los hábitos. (…) Para él, estos términos significan lo que actualmente llamaríamos “pedagogía activa””. (Bernheim, 2008, p. 53).
   En cuanto al educando para Aristóteles, según Carlos T. Bernheim (2008), no es alguien que sufre pasivamente, sino que aprende por medio de la acción y esta acción proporciona placer al alumno. Las ideas de Aristóteles de este modo aparecen adelantadas para su época ya que coinciden con las visiones de los pedagogos actuales.

Referencia Bibliográfica:
Bernheim, C. (2008). Panorama general sobre la filosofía de la educación. EDITORIAL HISPAMER. P.35-53        

viernes, 21 de diciembre de 2018

¿Cómo tener éxito en una entrevista laboral?

¿Cómo tener éxito en una entrevista laboral?
   La entrevista laboral es una herramienta que se usa en el proceso de selección de personal. Es además, un diálogo que sostiene un propósito definido y no por la mera satisfacción de conversar. Es una conversación formal, para evaluar la idoneidad del solicitante.
   El objetivo de la entrevista laboral es determinar si el candidato puede desempeñarse en el puesto y cómo se compara respecto a los otros candidatos. Sirve para ampliar la información volcada en el Currículum Vitae.
   En primer lugar para el proceso de selección tiene que surgir en la empresa la necesidad de cubrir un puesto de trabajo. Se confecciona el perfil del candidato que se va a buscar. Se selecciona el método de reclutamiento. Luego, comienza un proceso de recepción de C.V. y selección de candidatos.
   La/s entrevista/s tienen varias etapas y puede tratarse de una sola así como de varias. Allí realizan test psicológicos o técnicos. Luego se coordina con el candidato elegido para que se haga estudios médicos y se procede a la inducción del candidato elegido.
   En ciertas ocasiones, primero se pasa por una entrevista con una consultora laboral, una segunda entrevista con el área de Recursos Humanos de la empresa y una o varias entrevistas con los superiores.
   El modelo de entrevistas puede variar de una empresa a otra y de un puesto a otro. En algunos casos las entrevistas son grupales, en otros individuales y a veces, cuentan con test psicotécnicos.
   En el caso de las entrevistas grupales, están pensadas para que creen pseudocompetencias entre los participantes. Se utiliza mucho cuando se busca personas que se desempeñen en el área de ventas.
   Hay entrevistas que se realizan en línea, vía Skype, por ejemplo para aspirar a un puesto en una empresa extranjera.
   Es importante, tomar nota de todo lo que digan por teléfono para coordinar la entrevista. Hay que conocerse a uno mismo y recordar experiencias de la escuela y de trabajos anteriores. Hay que prepararse para la entrevista y pensar qué tipos de preguntas pueden hacer, anticipando respuestas verdaderas que nos favorezcan. El muy importante, averiguar todo lo que se pueda sobre la empresa.
   Hay campos comunes en los que los entrevistadores suelen indagar:
   Campo de la experiencia: estabilidad en los puestos de trabajo, tareas realizadas, tareas que fueran de interés, deseos, críticas, virtudes y defectos, modo en el que se produjeron las desvinculaciones, etc.
   Campo educativo: nivel de instrucción alcanzado, continuidad de estudios, promedio, planes a futuro, por qué se abandonó, rol en los grupos de estudio, etc.
   Campo de intereses extralaborales: lecturas, tiempo libre, actividades adicionales, etc.
   Campo económico: salario actual, progreso económico y beneficios que la empresa brinda.
   Campo familiar: grupo familiar, a qué se dedican, con quién vive, etc.
   Preguntas frecuentes: ¿Qué conoce de la empresa?, ¿Fue despedido o renunció?, ¿Cuál fue su mayor logro profesional?, ¿Tuvo problemas con su jefe?, ¿Cuál es su mayor debilidad?, ¿Cuál es su mayor fortaleza?, ¿Qué busca en una empresa a la hora de trabajar?, ¿Si dice que está bien en donde trabaja, por qué está participando en este proceso?, ¿Cuáles son sus expectativas salariales?, ¿Cómo se ve en un futuro a mediano plazo?
   Algunas veces los entrevistadores prueban cómo la persona reacciona bajo situaciones de presión llevando a cabo una actuación para que la persona se sienta presionada a responder rápido o juzgada negativamente.
   Finalmente algunos consejos para llevar a cabo una buena entrevista laboral: Ser humilde con las virtudes y amable con los defectos, tener las respuestas en la punta de la lengua. Hay que llevar el Currículum Vitae, hay que saber el nombre y puesto de la persona que va a realizar la entrevista laboral, se debe estar preparado para cualquier tipo de preguntas, llegar a tiempo, demostrar entusiasmo equilibrado, vestirse adecuadamente (no llevar demasiado maquillaje, escote, ni polleras cortas, ir recatado), controlar postura y gestos, mirara  los ojos, identificar el valor que puede aportar a la empresa, aceptar errores pero encontrando soluciones, no ser interrumpido con el celular, no estar pendiente del tiempo ni del dinero, no mentir, no mostrar temor ansiedad o nervios, no hablar mal de otros trabajos y no comer, beber o masticar chicle.
Alejandra Abraham

viernes, 14 de diciembre de 2018

¿Cómo armar mi Currículum Vitae?

                ¿Cómo armar mi Currículum Vitae?
   El Currículum Vitae (C.V. a partir de ahora) está
directamente relacionado con conseguir un trabajo. El C.V. es una herramienta que tiene como objetivo que uno se presente profesionalmente. Es la expresión de datos personales, formación, experiencia profesional y valores añadidos al puesto de trabajo. Tiene como fin conseguir una entrevista laboral. Es decir, que el C.V. invita a que quieran conocer más sobre uno.
   Es importante conocerse a uno mismo para poder elaborar un buen C.V.
   El C.V. puede revelar una parte profunda de la personalidad y puede predecir el comportamiento en una amplia variedad de situaciones y desafíos laborales. La competencia se relaciona con la capacidad real y demostrada, para realizar con éxito una actividad de trabajo específica.
   Como metáfora se puede pensar en un iceberg para representar al C.V., hay una parte visible del que muestra las capacidades y una parte más oculta que tiene que ver con la personalidad.
   Si bien las partes del C.V. no son fijas y depende mucho de la personalidad de cada uno, hay ciertas características que la mayoría debería tener.
   En primer lugar se puede poner un título o encabezado en el C.V. el mismo, puede ser el nombre de la persona, “Currículum Vitae de y el nombre de la persona” o especificar además la carrera.
   En cuanto a si se debe o no poner fotografía, es un tema bastante controvertido, pero la profesora recomendó no poner foto a menos que la pidan en el lugar al que hay que enviar el C.V. o que sea para un trabajo en donde la imagen es un factor importante, por ejemplo: modelos, conductoras, etc.
   Se debe especificar claramente los datos personales y de contacto. Teniendo en cuenta que la dirección debe estar completa incluyendo la provincia, calle, altura, piso y código postal. Además, se debe aclarar el estado civil, la cantidad de hijos, el DNI y el Número de CUIL. En los datos de contacto se recomienda poner tres: celular, e-mail y teléfono de línea.
   Otro punto importante con el que debe contar un Currículum Vitae es el objetivo profesional. Se sugiere que no gire sólo en torno a los objetivos propios, sino también lo que se le puede aportar a la empresa. Pensar en qué puede ofrecerle uno a la empresa.
   Dependiendo la experiencia laboral con que uno cuente se podría alterar el orden de los siguientes puntos: el de Educación o formación académica y el de experiencia profesional.
   Si se cuenta con poca experiencia laboral es mejor hacer énfasis en los estudios. Se puede separar la educación o formación académica en educación formal u educación no formal (cursos o capacitaciones laborales). Aclarar los estudios cursados cronológicamente desde los más recientes a los más antiguos, respetando esta estructura: -Nombre de la institución-Carrera-Fecha de inicio y finalización o aclarar “en curso actualmente” y porcentaje de la carrera aprobada y promedio en el caso de ser buen alumno.
   En cuanto a la experiencia laboral, también se indica de forma cronológica de lo más reciente a lo más antiguo, de la siguiente forma: -Nombre de la empresa-Rubro de la empresa-Tareas-Fecha desde, hasta.
   Aclarar otros conocimientos o estudios, en especial si se trata de conocimientos de inglés (indicando el nivel) y de informática. En el caso de los cursos, indicar dónde y cuándo se cursaron.
   Se puede agregar información adicional como becas, hobbies, premios, actividades, publicaciones, disponibilidad para viajar y carnet de conducir y vehículo propio si lo tuviese.
   El último punto del C.V. son las referencias, laborales en el caso de haber trabajado, pero también se le puede pedir a algún profesor que sea referente. Especificando: -Nombre-Contacto-Relación laboral-
   Es importante recordar: mantener el C.V. siempre actualizado, no usar distintos tipos de letras en un mismo C.V., siempre elegir un tipo de fuente clásica, revisarlo antes de enviarlo controlando su estructura, contenido y ortografía, no hacer un C.V. muy extenso, debe tener una o dos hojas. A veces, hay que entregar el C.V. junto con una carta de presentación que se relaciona con el puesto al que se aspira adquirir y con los objetivos profesionales.
   Actualmente la forma en la que se busca empleo es a través de bolsas laborales de internet, en páginas como boomerang.com, zonajobs.com, empleosclarin.com.ar o computrabajo.com. Es importante tener cuidado, apuntando la búsqueda a empresas conocidas y teniendo en cuenta que no pueden exigir dinero.
Alejandra Abraham

viernes, 7 de diciembre de 2018

FUEGO OSCURO

Fuego oscuro, por Alejandra Abraham

“Fuego oscuro” es una antología integrada por trece cuentos cortos, tres cuentos de la colección “El periodista”, un poema y la novela “El poder oculto”. Algunas de estas obras fueron premiadas internacionalmente.
Biografía de la autora: Alejandra Daniela Abraham nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina el 29 de septiembre de 1991. Se graduó como Técnica Química y como Periodista en 2013. Actualmente, trabaja como docente y estudia Ciencias de la Educación.
📚 Conseguilo acá: https://goo.gl/aCxS6v

viernes, 30 de noviembre de 2018

CONOCE A ALEJANDRA ABRAHAM

ENTREVISTA QUE ME HIZO LA PÁGINA "MEGUSTAESCRIBIR"

Una semana más, os traemos a una de las autoras que consiguió destacar en los Premios MGE 2017Alejandra Abraham se alzó con los premios de Mejor obra thriller y terrorMejor obra de relatosMejor capítuloMejor título y Mejor cubierta. Descubre a una escritora con un potencial y un talento extraordinarios.

¿Por qué empezaste a escribir? ¿Qué motiva tu escritura?
El primer cuento que recuerdo haber escrito lo hice cuando tenía ocho años y fue para un trabajo que hicimos en el colegio. Era un pequeño relato de ciencia ficción que hizo que me ganase una gran felicitación por parte de la maestra y de la directora.
Recuerdo que cuando estaba cursando séptimo grado de la escuela primaria, la maestra de lengua nos informó de que durante las vacaciones de invierno teníamos que escribir algo sobre el General San Martín. Dijo que seleccionaría uno de los trabajos para enviarlo a un concurso literario.
Personalmente, creo que fue la tarea más divertida que me dieron en mi vida. Empleé casi todo el tiempo de mis vacaciones es escribir una pequeña novela histórica sobre la vida del prócer. La profesora quedó encantada, pero pidió disculpas por no haber especificado que el tamaño de la obra no podía superar unas cuatro o cinco carillas. Sin lugar a dudas, daba esa tarea todos los años y nunca nadie había escrito tanto.
No me desanimé. Al día siguiente le entregué un relato corto contado desde el punto de vista de la hija del General que reflejaba el dolor que sentía la pequeña tras la muerte de su madre y el miedo por tener que reencontrarse con un padre al que no recordaba por pasar toda su vida de batalla en batalla.
La maestra rompió a llorar de la emoción en medio de la clase y me pidió luego disculpas por no poder enviar mi relato al concurso. Al parecer, era demasiado emotivo como para que los jueces pensaran que una niña de doce años lo había hecho sin ayuda.
Debo confesar que eso sí me desanimó. Por fortuna, me sirvió para descubrir que amo escribir y ya sea jugando epic-rol en Facebook, haciendo noticias, o creando mis propios mundos en mis cuentos o novelas, seguiré haciéndolo. 

¿De dónde sacas la inspiración? ¿Eres una autora de método o de las que escriben con corazonadas?
En general, cuando escribo busco transmitir alguna idea o crítica social, pero intento que sea sutil e indirecta disfrazándola en la mayoría de los casos de fantasía. Tengo sueños bastante raros que me inspiran a escribir. Algunas veces ya sea conversando con alguien o divagando dentro de mi mente pienso una idea y le voy dando forma hasta que me siento a escribirla y se convierte en algo. Otras veces imagino un personaje y empiezo a escribir. Enfrentándolo a diferentes situaciones voy imaginando cómo las supera, basándome en la personalidad y los recursos que imagino que tiene.

¿Qué escribes? ¿Qué quieres transmitir?
Me gusta mucho escribir historias fantásticas, pero hasta la historia más fantástica tiene que tener una pizca de verdad para que sea buena. Intento lograr una escritura ágil que guíe al lector por la trama haciendo que se emocione y que reflexione. Me gustan los finales inesperados que dejen a quien lee pensando en la obra aunque haya terminado de leerla.

¿Has terminado de escribir algún libro?   
Mi primera novela terminada es El poder oculto, pero también tengo muchísimos cuentos hechos y me gustaría publicarlos en una antología en cuanto cuente con la suerte o el dinero necesario para hacerlo. Estoy revisando una serie de cuentos de la colección El periodista, que cuentan con el mismo personaje principal. Cada uno de estos cuentos puede ser tomado como una historia independiente, pero a su vez conforman capítulos de una novela.

¿Cómo creas tus personajes? ¿Te basas en tu entorno a recurres a tu imaginación?
Me encanta imaginar personajes. Voy dando forma a los personajes en mi mente muchas veces antes de crear una historia para ellos. Imagino personajes secundarios relacionados con mis protagonistas que pueden incluso nunca ser incluidos en la obra. Algunas veces creo que fueron incluidos y tengo que releer la historia para estar segura.

¿Qué consejo le darías a alguien que justo empieza a escribir?
Es un poco difícil pensar en un buen consejo para escribir ya que yo necesito unos cuantos. En principio les diría, que no se desanimen por las críticas de los demás. A veces buscamos reconocimiento, pero recibimos bofetadas emocionales. Lo que algunos consideran bueno, otros no. Si a todos les gustasen las mismas cosas, escribiríamos todos de la misma manera y eso sería muy estructurado y aburrido. Hay que escribir primero para uno y luego darse a conocer.
Lo más importante, es tener imaginación y algo para transmitir. Todo lo demás puede pulirse. Lo que suelo hacer yo es plasmar la idea y luego voy trabajando sobre esa base. Recién en la segunda o tercera lectura empiezo a corregir la gramática y la ortografía, acorto oraciones y me fijo que no haya muchas repeticiones. Recomiendo releer siempre las obras varias veces y pedirle a alguien que la lea también porque a veces saltan errores que no habíamos visto antes.

¿Qué autores acostumbras a leer?
Leo de todo, pero lo que más me gusta son las sagas largas de fantasía. Amo a J.K. Rowling que con Harry Potter logró que me apasione por la lectura. Mis escritores favoritos son: James DashnerSuzanne Collins, Antonio Santa AnaBrandon SandersonGeorge MartinJ. K. RowlingL. J. SmithPatrick RothfussStephenie Meyer y Paulo Coelho.

¿Qué es lo que más te gusta de la comunidad megustaescribir.com?
Me parece el mejor lugar para leer y compartir obras. Cuando conocí el sitio, hace dos meses, me emocioné muchísimo. Me hicieron sentir parte de una movida cultural. Es como la versión digital de un café literario. No sólo me leyó un montón de gente en muy poco tiempo, sino que tuve la oportunidad de conocer a escritores excelentes e interactuar con ellos. Es muy enriquecedor poder leer consejos y opiniones de gente que se dedica a escribir.

Para finalizar, termina la frase: megustaescribir porque…
Megustaescribir porque en cada texto inmortalizo una parte de mi ser, porque me permite capturar en el papel lo que de no ser así pasaría fugazmente por mi mente y quedaría olvidado, porque escribir hace que mi imaginación despegue hacia mundos inexistentes y me permite dar vida a personajes que de lo contrario no existirían.

Biografía autora
Mi nombre es Alejandra Daniela Abraham, nací en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina el 29 de septiembre de 1991. En el año 2008 publiqué mi primera novela. Me recibí de Técnica Química en 2010 y de Periodista en 2013. Trabajé en algunas radios FM y online. Actualmente, trabajo como docente y estudio Ciencias de la Educación.

UN LIBRO: Maze Runner, La cura mortal.
UN AUTOR: George R.R. Martin
UNA LIBRERÍA: Mundo feliz
UN PERSONAJE: Sirius Black
UNA PORTADA: El nombre del viento

viernes, 23 de noviembre de 2018

SIN UN ADIÓS

                                            SIN UN ADIÓS

   Marcos nos había contado aquella historia un centenar de veces. Aún me parece escuchar su voz como si estuviese conmigo en este momento, como si nunca se hubiera ido. Había sido necesario el Apocalipsis o por lo menos, aquello que pensamos que era el fin del mundo para que descubriese el amor de Gabriela.
   Observo a Sara alejarse junto a su madre. Me saluda con la mano en la que sostiene el trompo. Ya no quedan demasiados niños, pero creo que la humanidad todavía tiene esperanzas. Supongo que por ellos es necesario contar lo que sucedió, para evitar que algo así ocurra nuevamente. Nuestra historia no puede ser olvidada. Los sacrificios no fueron en vano.
   Catalogarnos como héroes sería exagerar demasiado, sin embargo debo reconocer que resistimos lo mejor que pudimos. No me enorgullezco de todos nuestros actos, pero lo cierto es que hicimos lo que estaba a nuestro alcance. Incluso cuando pensamos que todo estaba perdido, resistimos hasta el final.
   Me siento junto a su tumba e imagino que ella está aquí, a mi lado. Casi puedo sentirla acurrucándose en mi pecho. Podrá parecer una locura, pero evocar en mi mente a quienes amé y que ya no están conmigo, me ayuda a seguir adelante.
   No busco que sientan pena por mí. Estoy seguro de que si son supervivientes y están leyendo esto, también ustedes cargan con una historia trágica y deben haber dejado atrás a muchos seres amados. Pero si son como Sara, los hijos de una generación que estuvo a punto de desaparecer, entonces sólo podrán aproximarse a la idea de lo que es la verdadera desolación.
    Todo sucedió demasiado rápido. Nunca se puede estar preparado para algo así, pero hubiese deseado poder despedirme por lo menos de mis abuelos. Es imposible cambiar el pasado, pero ese día había salido con prisa de casa y no me había sentado a desayunar con ellos como solía hacerlo.
   Espero que mis abuelos hayan podido pasar un agradable tiempo conversando. Me gusta imaginar que fueron felices hasta el último aliento exhalado por sus labios. Ojalá, que no desperdiciaran aquellos instantes antes del final preocupados por nimiedades de la hipoteca o del trabajo. Espero que hayan partido en compañía del amor que se tenían, juntos como estuvieron más de la mitad de sus vidas.
   Aquella mañana en la que no me despedí de mis abuelos, después de la fugaz conversación que tuve con Eduardo fue cuando todo comenzó. Reinaba el silencio como si todas las personas de la Tierra contuvieran la respiración y aguzaran el oído para estar atentos a lo que se aproximaba.
   Me quedé inmóvil, incapaz de apartar la vista del cielo que había pasado de un azul radiante al color del miedo. Miles de estrellas fugaces parecían herir el firmamento con líneas de sangre. Una lluvia de meteoros en plena ciudad de por sí no era bueno, pero lamentablemente se trataba de algo mucho peor. Claro, que en ese momento yo no lo sabía y aun así el terror nubló mi mente y se apoderó de mis sentidos.
   Desesperado, escuché un terrible estruendo que hizo vibrar el pavimento. Miré a mi alrededor y distinguí una nube de polvo que se alzaba a unas cuadras de dónde me encontraba. Ese primer impacto fue como el disparo de un cañón que marcó el comienzo de la carrera por sobrevivir.
   Los gritos de miedo y de dolor comenzaron a propagarse al mismo tiempo como si se tratase de una película que hasta ese momento había estado en silencio. La gente pasaba corriendo a mi lado como si hubiera un lugar a donde escapar, como si no todo estuviese perdido.
   Si no hubiese sido por Marcos y Gabriela, seguramente hubiese sufrido la misma suerte que los millones de personas que perecieron ese día. El polvo se alzaba formando remolinos en el aire y respirar se hacía más difícil después de cada estruendo. Con los ojos entornados y el cuello de la remera como barbijo improvisado, me dirigí hacia el lugar de donde provenían los gritos de auxilio.
   Así conocí a Marcos, tratando de salvar a su némesis que pronto se convertiría en el amor de su corta, pero significativa vida.
   El auto estaba medio prendido fuego, pero aun así traté de encontrar otra alternativa antes de decidir que la opción más rápida era sacrificar la notebook que llevaba en la mochila. Mi computadora quedó destrozada al igual que el vidrio de la ventanilla por donde salió Gabriela.
   Sólo un ciego habría podido ignorar su belleza, pero sólo un loco como mi amigo Marcos hubiese podido soportar sus maltratos y permanecer a su lado. Su relación era explosiva y pasional. No puedo negar que se amaran, pero peleaban y mucho. Todos los miembros de la Alianza buscábamos rápidamente alguna misión o tarea que nos mantuviera alejados de ellos cuando no estaban de buen humor.
   —¡Ay, no! Todavía no había terminado de pagar las cuotas—. Parecía estar a punto de romper a llorar por la rabia de que su vehículo estuviera arruinado.
   Nunca me dio las gracias por haber roto la ventanilla, ni tampoco a Marcos quien se había hecho unos profundos cortes en los brazos con los vidrios rotos para que ella pudiese escapar ilesa.
   —¿Qué está sucediendo? —pregunté con la voz áspera por el polvo que inundaba el aire.
   —No tengo idea, hombre. Al parecer los meteoros están siendo piloteados por alguien o por algo —respondió Marcos mientras nos jalaba de la ropa para que nos apartásemos del fuego que se había ya extendido al asiento del conductor.
   Caminamos juntos, igual de desorientados que todos en la calle. Eran dos extraños para mí, pero aquel momento que compartimos en el auto hacía que me sintiera más cercano a ellos que al resto de las personas a mi alrededor.
   Nuestros pasos nos guiaron hacia a una escalera que llevaba a una estación de subte. Bajamos por ella sin saber que se convertiría en nuestro refugio por los próximos días, sin saber que hacerlo nos salvaría la vida. Las luces titilaban en la estación. Había gente por todas partes, algunos estaban heridos y otros lloraban. Había algunas familias reunidas con sus niños, personas solitarias y grupos pequeños de conocidos o a los que las circunstancias los había unido.
   Distinguí a Eduardo hablando con una pareja. Parecía desorientado y no lo culpaba por eso, pues yo estaba igual de confundido.
   —No tengo señal —se quejó Gabriela.
   Revisé mi celular, quería hablar con mi abuela y saber si estaban bien, pero tampoco tenía.
   —Olvidé mi teléfono en la oficina —reconoció Marcos.
   —No me extraña —agregó Gabriela. Tenía la rapidez de una serpiente cuando se trataba de criticar a alguien.
   Él la ignoró y me dijo su nombre. Yo le dije el mío. Más allá de lo que me había contado que la televisión decía sobre aquello que caía del cielo, tenía tan poca información como yo. Decidimos preguntarles a las personas en la estación y Gabriela nos acompañó de mala gana.
   Nadie entendía qué estaba sucediendo, pero se habían gestado unas cuantas teorías. Algunos decían que la Tierra era víctima de una invasión extraterrestre. Otros, aseguraban que se trataba de un ataque terrorista aunque no se ponían de acuerdo sobre qué país tenía la culpa y los más creyentes decían que el Día del Juicio había llegado.
   Yo no sabía en qué creer, pero estaba claro que se trataba de algo terrible. Los temblores indicaban que aquellas extrañas rocas seguían impactando sobre la ciudad y yo esperaba que esa estación no se convirtiese en mi tumba.
   Pensé en mis abuelos y me pregunté si los volvería a ver. Me aferré a la esperanza de que así sería aunque muy en el fondo sabía que no.
   Estoy seguro de que si el destino no la hubiese arrebatado de mi vida tan pronto, hubiésemos envejecido juntos, amándonos hasta el final como lo habían hecho mis abuelos. Susurro su nombre y dejo que se lo lleve el viento. Quizás exista vida después de la muerte y ella sienta mi voz como una caricia.
AUTORA DEL CAPÍTULO: ALEJANDRA ABRAHAM

EDUCANDO PARA LA LIBERTAD LATINOAMERICANA

   Carlos Tünnerman Bernheim desarrolla en “Panorama general sobre la filosofía de la educación” los aportes pedagógicos de diferentes pen...