martes, 9 de julio de 2019

FUEGO FATUO

                                         FUEGO FATUO
    La lluvia borraba mis pasos mientras me alejaba corriendo lo más rápido posible en dirección al bosque, alejándome del lago, alejándome de aquella luz pálida. Me adentré en la espesura ignorando los rasguños que las ramas desnudas de los árboles me hacían en la piel y la lluvia helada que empañaba mis anteojos.
   Corrí durante lo que me parecieron horas. Cuando ya no pude más me detuve en busca de aire y sólo entonces reparé en el ardor que sentía en la garganta y en los fuertes calambres que recorrían mis piernas. Un paneo rápido a mi alrededor fue suficiente para descubrir que me hallaba completamente perdido. Me había ganado el miedo y al huir no había tomado la precaución de seguir el sendero. Al menos estaba con vida, por ahora. Dudaba que Dustin y Alec corrieran con la misma suerte. La esfera luminosa que había salido del lago se los había tragado.
   En mis dieciocho años de vida jamás había visto algo así y estoy seguro de que mis amigos tampoco. Tenía cierta semejanza a una medusa gigante, pero era más brillante, más letal. A pesar de mis súplicas ellos habían corrido por el muellepara ver más de cerca la luz pálida que había emergido del centro del lago y comenzaba a levitar en nuestra dirección. Se movía cada vez más rápido. Me habían llamado cobarde, pero si no hubiera sido precavido esa cosa también me habría absorbido.
    En ese instante fui completamente consciente de lo que había sucedido. Se me hizo un nudo en la garganta y los ojos se me llenaron de lágrimas. Mis mejores amigos, mis únicos amigos en todo el mundo se habían ido para siempre, habían sido devorados por aquel luminoso ser.
   Abrumado por la pena, el miedo y el cansancio me dejé caer sobre la tierra húmeda apoyando mi espalda contra un árbol centenario. La lluvia menguaba poco a poco, pero la oscuridad y el frío me envolvían por completo.
   Me preguntaba cómo le diría a los padres de Dustin y a la madre de Alec lo que había ocurrido. Me preguntaba si saldría alguna vez del bosque para poder contarlo. Aunque las ideas que surcaban mi mente resultaban cada vez más pesimistas me fui quedando dormido.
   Soñé con mi muerte y con la de mis amigos y soñé con aquella luz que me había quitado todo.
   Una luz brillante sobre mis ojos hizo que me incorpore de un salto. Esperaba lo peor, pero estaba dispuesto a enfrentarme con uñas y dientes a esa cosa y a luchar por mi vida. Suspiré aliviado al notar que era la luz de una linterna. La policía me había encontrado.
   Supuse que me darían una frazada y alguna bebida caliente antes de preguntarme qué había ocurrido. Seguramente, mis padres me estarían esperando en la carretera muy preocupados al no saber de mí. Sin embargo, nada de eso sucedió. En vez de envolverme con una manta me colocaron unas esposas heladas y me arrestaron por el cargo de asesinato doble. Habían encontrado los cuerpos de mis amigos en la orilla del lago junto a mi mochila y yo había huído.
   Ni la policía, ni el juez, ni el jurado, ni la familia de mis amigos, ni siquiera la mía creyó nunca mi historia. Me dieron una condena de cuarenta años. Salí en veinte por buena conducta pero la padecí como si hubiese sido de ochenta. Aquel anochecer espectral perdí a mis amigos, a mi familia, mi libertad, mi juventud, toda mi vida por culpa de aquella luz.
  Tras recuperar mi libertad regresé muchas veces a aquella playa. Quería demostrarles a todos que mi historia era cierta, quería probarme a mí mismo que no me había vuelto loco, pero jamás la volví a ver.
  Un anciano me contó una vez una leyenda que circulaba por la zona. Algunos la llamaban “luz mala”, otros “fuego fatuo”. Decían que aquello jamás aparece dos veces en un mismo sitio y que si alguien tiene la mala fortuna de encontrarselo debe  huir lo más rápido que pueda o de lo contrario no vivirá para contar la historia. Puedo dar fe de aquellas palabras. Aunque nunca pude estar seguro si aquella leyenda probaba mi historia o si por el contrario fui yo mismo quien la comenzó.
         

   ALEJANDRA ABRAHAM

jueves, 4 de julio de 2019

ABISMO

                                                                     
    Una parte de mí no quería que aquello sucediese. Di un pequeño paso y luego otro. Podía sentir el viento frío sobre mi rostro, como si intentase detenerme, como si a alguna parte del universo le importara. Pensé para mis adentros que era una tontería, no podía ser más que un juego de mi mente, no podía ser más que el miedo hablando.
   Me mordí el labio y respiré profundamente. Me detuve en el borde y miré hacia abajo. Podía ver las copas cobrizas de los árboles de otoño muchos metros por debajo de donde me encontraba. Tuve que hacer acopio de toda mi fuerza de voluntad para evitar retroceder. Tratando de ignorar la sensación de vértigo que me oprimía el pecho volví a mirar, está vez me concentré en las personas. Eran demasiadas. Hubiera preferido que no hubiese habido nadie en los alrededores. Era algo que prefería hacer en soledad.
   Allí abajo todos continuaban con sus vidas, todos parecían saber a dónde iban ya sea caminando en soledad o acompañados por otros. Tenían la vista fija hacia adelante o bien la mirada perdida en sus celulares. Nadie reparó en mí.
   Sentí una gota de sudor recorrer mi frente a pesar del frío que hacía y de que estaba temblando. Me acerqué un poco más. Mi corazón amenazaba con escaparse de mi pecho. Tenía la mitad de mis pies en el vacío. Un movimiento en falso y perdería el equilibrio. Mantuve esa posición durante unos largos segundos jugando con la idea de que fuese el destino quien balancease mi equilibro.
   No tardé mucho en descubrir que si no me movía me quedaría congelada en esa posición eternamente. Sin embargo el tiempo seguía avanzando para los demás, la gente seguía caminando y yo, en el fondo sabía que no podría quedarme así para siempre. Yo era la única que podía tomar la decisión. Solo yo podía dar el salto.
   Un arrebato de osadía hizo que me inclinara hacia adelante. El suelo desapareció bajo mis pies y me precipité a toda velocidad hacia el pavimento. Comencé a gritar tan fuerte que dolía. El viento helado me hacía entrecerrar los ojos, pero pese al miedo que sentía me obligué a mantenerlos abiertos. A mi alrededor las cosas pasaban a gran velocidad, no, era yo quien caía a una enorme velocidad.
   El terror me ganó a último momento y cerré los ojos justo cuando estaba quizás a un metro del suelo. Mi corazón dio un salto. Sentí como mi cuerpo rebotaba en el aire y luego comencé oscilar. Abrí los ojos. Me sentía como un péndulo. Noté que algunas personas habían reparado en mí. Me sonrojé, quizás había gritado demasiado fuerte, pero era la primera vez que me arrojaba en salto bungee.  
Alejandra Daniela Abraham

sábado, 5 de enero de 2019

EDUCANDO PARA LA LIBERTAD LATINOAMERICANA


   Carlos Tünnerman Bernheim desarrolla en “Panorama general sobre la filosofía de la educación” los aportes pedagógicos de diferentes pensadores. Tomando su texto como material de apoyo, en este trabajo se intentará analizar y comparar las ideas de tres pensadores latinoamericanos: José Martí, Simón Bolivar y Domingo F. Sarmiento.
   José Martí concibe a la educación como una tarea prioritaria de los pueblos y de los gobiernos. Sólo a través de la educación los países pueden alcanzar grandeza, prosperidad y libertad, decía. Agregaba que un pueblo instruido será siempre fuerte y libre. El pueblo más feliz, para Martí, será el que tenga mejor educados a sus hijos tanto en la instrucción del pensamiento como en la dirección de sus sentimientos.
   Para Martí (Bernheim, 2008) “Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente hasta el día en que muere; es ponerlo al nivel de su tiempo; es prepararlo para la vida”. En esta concepción de las finalidades de la educación Bernheim plantea que Martí plasma una visión que se corresponde a visiones muy actuales de la educación. Hoy en día la UNESCO avala que “educar es preparar al hombre para la vida”.
   Para Bernheim (2008), Martí se anticipó a su tiempo con el concepto actual de educación permanente puesto que decía que la educación comienza con la vida y no termina hasta la muerte. Es decir, que fue uno de los pioneros en pensar una educación pensada para todas las etapas del desarrollo humano. En 1875 escribió que la educación no es fructífera a menos que sea continua y constante.
   En un artículo para el diario La Nación de Buenos Aires publicado en 1886, Martí criticó a las escuelas de la época. Allí sostuvo que las escuelas eran talleres de memorizar, en donde los niños languidecen año tras año “en estériles deletreos, mapas y cuentas”. Criticó la autorización de los castigos corporales y la falta de cariño entre maestras y alumnos. Consideraba que  la enseñanza tenía que ser un acto de infinito amor y despreciaba la violencia que allí se ejercía.
   Al mismo tiempo que desarrolla su inteligencia, el educando debe desarrollar sus cualidades de amor y de pasión. La instrucción primaria debía cambiar, pues Martí pensaba que debía pasar de ser verbal a experimental, de retórica a científica y que tenía que enseñarse al mismo tiempo que el abecedario de las palabras, el abecedario de la naturaleza. Además, creía de suma importancia que se formasen hombres buenos, útiles y libres en toda América.
   Bernheim (2008) resalta la distinción que hace Martí entre instrucción y educación. Mientras que la instrucción hace referencia a los pensamientos la educación guarda estrecha relación con los sentimientos. Ambas deben darse en forma conjunta puesto que la inteligencia realza a la moral.
   La educación práctica y la formación espiritual también debían desarrollarse en forma conjunta. Martí consideraba a la escuela una fragua de espíritus. En cuanto a la educación, Bernheim (2008) expone que Martí  consideraba aberrante la separación entre la educación que se recibe en una época y la época misma. Martí concebía a la educación como la “preparación del hombre para la vida” y “la conformación del hombre a su tiempo”. “La educación representa para el individuo la conquista de su autonomía, su naturalidad y su espiritualidad” (Bernheim, 2008).
   Bernheim, (2008) también analiza los pensamientos de Bolívar quien consideraba que en las escuelas se debía educar  para la ciudadanía, pues un ciudadano debe conocer sus obligaciones sociales y no perjudicar a los demás. Es decir formar ciudadanos  que puedan actuar activamente en una democracia participativa.
   Martí abogaba por una educación popular tanto para ricos como para pobres. Hacía énfasis en que todo hombre tiene derecho a que se le eduque y para Martí, en forma de pago una vez educado el sujeto debía contribuir a la educación de los demás. La educación popular era para él la base de la grandeza de los pueblos. También Bolívar consideraba a la educación como un derecho de todos los ciudadanos.
   En un contexto histórico y social en donde la mujer era relegada a las tareas domésticas, Bolívar se anticipa a su tiempo diciendo: “Que entre tanto y sin pérdida de tiempo se proceda a establecer en cada ciudad capital de Departamento una escuela primaria con las divisiones correspondientes para recibir a todos los niños de ambos sexos que estén en estado de instruirse (Bernheim, 2008)”. Consideraba que la educación de las mujeres era la base de la educación familiar por lo que fundó colegios para niñas.
   Sarmiento en su libro Educación Popular pone de relieve la educación de la mujer como complemento de la escuela. Escribe: “De la educación de las mujeres depende, sin embargo, la suerte de los Estados; la civilización se detiene a las puertas del hogar doméstico cuando ellas no están preparadas para recibirla. Hay más todavía, las mujeres, en su carácter de madres, esposas, o sirvientes, destruyen la educación que los niños reciben en la escuela” y “Dotadas de un tacto exquisito para dirigir la niñez, cuando el exceso de afecto no las extravía, las mujeres solas saben manejar sin romperlos los delicados resortes del corazón y de la inteligencia infantil (Sarmiento, Educación popular, 1849)”.
   Bernheim (2008), afirma que Martí estaba convencido de que en el mundo laboral había grandes potencialidades educativas. Escribió: “El hombre crece con el trabajo que sale de sus manos” y “en las escuelas hay que aprender a cocer el pan del que se ha de vivir luego”. Para él era menester que los currículos preparen a las personas para la vida cotidiana. Es decir, que no tiene sentido que en una escuela rural se eduque exclusivamente para la vida urbana como sucedía entonces.
   Bernheim (2008) señala que para Bolívar la educación debía ser prioritaria para el Estado. Sus concepciones generales sobre educación se basan en la ideología individualista y liberal de su tiempo. Abogaba por una educación que fuese función y responsabilidad del Estado. Bolívar decía que “un pueblo ignorante es instrumento de su propia destrucción”. Además, consideraba que un ciudadano tenía que saber leer y escribir y tenía que poseer algún conocimiento en ciencias, pero sus ideas fueron malinterpretadas y utilizadas para justificar la exclusión social y política de las personas que no estuviesen alfabetizadas.
   Sarmiento también propugnó una escuela común abierta a todos, “sin discriminación por causa de raza, de sexo, de condición económica, de rango social, de posición política o de creencia religiosa (Bernheim, 2008)”. Sarmiento consideraba que la escuela primaria debía ser para todos, el colegio secundario para los que puedan y la universidad para los que quieran.
   Tanto Sarmiento, fundador de las primeras escuelas normales de nuestro país,  como Bolívar se preocuparon profundamente por la formación de los educadores y consideraron que era el Estado quien debía encargarse de la educación. Sarmiento sostenía que el Estado debía proveer instrucción a todos los individuos asegurando un pleno desarrollo espiritual, económico, político y social, una instrucción que fuese laica, igualitaria, gratuita y donde haya libertad de conciencia.
   Bernheim (2008), explica que para Sarmiento había  grandes males sociales, éstos eran: “la barbarie y el caudillismo, con su secuela de ignorancia, pobreza, anarquía y fanatismo”. Sarmiento intenta explicar desde el punto de vista étnico el origen de los males sociales. De nuestra herencia española y la mestización indígena, para él se derivaba la ignorancia social, la anarquía y corrupción políticas y el escaso crecimiento económico y cultural. Sarmiento compara el desarrollo de las colonias inglesas y las españolas y afirma la superioridad del mundo protestante sobre el católico. Para curar los males sociales Sarmiento “aconseja tres remedios: inmigración europea, trabajo y (especialmente) educación pública”.
   La pedagogía de Sarmiento era política y de carácter social. Consideraba que la escuela podía transformar a la sociedad en todos sus aspectos. La educación para él era un derecho para todos al mismo tiempo que una obligación para la sociedad y fundamentalmente para el Estado, pues decía que “gobernar es educar”. 
   Bernheim contextualiza la América Latina en la que vivió Sarmiento de la siguiente manera: “Las naciones latinoamericanas, recién salidas de las guerras de independencia para sumergirse inmediatamente en el caos de las luchas civiles y la tiranía, no ofrecían las condiciones de paz y de progreso social necesarias para” concebir una educación pública como la pensaríamos hoy en día. Inspirado en las políticas educativas estadounidenses Sarmiento busca imponer justicia social, sosteniendo que “el régimen republicano y democrático exige una población bien informada, sin diferencias de clase, y para esto es necesario conceder a todos los habitantes igualdad de oportunidades (Bernheim, 2008)”. A través de la educación buscaba no sólo mejorar la condición económica, sino también construir una nación libre y soberana.
1-    Conclusión personal sobre los aportes de Martí, Bolívar y Sarmiento a la pedagogía actual.
   Martí, Bolívar y Sarmiento se anticiparon a su época con sus ideas educativas muchas de las cuales se aplican en las escuelas actuales. Sarmiento concebía a la educación como deber del Estado y como herramienta fundamental en la lucha contra la ignorancia y propulsora de la cultura cívica y general de la Nación. Además, defendió una educación integral sin distinción económica, social, política, religiosa o de género lo que hoy por hoy se aplica en las escuelas públicas argentinas. Su frase “gobernar es educar” pasó a la historia y su nombre se recuerda en todos los colegios de nuestro país.
   Para Bolívar la educación debía ser prioridad en la agenda del Estado y un derecho para todos los ciudadanos sin distinción de sexos. Hoy somos conscientes de que la escuela debe formar ciudadanos conscientes de sus deberes y obligaciones, pues necesitamos ciudadanos instruidos que puedan votar con conciencia. La escuela debe darles los conocimientos necesarios para desenvolverse en una democracia participativa.    
   Actualmente las ideas pedagógicas de Martí fueron retomadas y se aplican en las políticas educativas cubanas. Pues Martí concebía una educación popular, revolucionaria, integradora y beneficiosa para el progreso social. Un pueblo educado es fuerte y libre, decía. En la actualidad en Cuba la educación es continua y existen programas para la educación campesina e incluso existe una universidad para adultos mayores. Cuando se aplicaron las ideas martianas se logró hombres para la vida, poniéndolos al nivel de su tiempo. Es decir que la educación debe ser útil para los contextos en los que se vive. Se anticipó al concepto actual de educación permanente, considerando que se aprende durante toda la vida. Con la posmodernidad en la mayoría de las escuelas se inculca al niño una educación basada exclusivamente en el conocimiento erudito, mientras que la formación espiritual se deja de lado en la mayoría de las instituciones educativas, pero Martí defendía  una formación que fuese práctica y espiritual al mismo tiempo, que incentive a estudiar a través del amor y apartánda de la violencia.

Bibliografía:
-SARMIENTO, D. F. “Instrucción pública” en Educación Popular (1849) en Domingo Faustino Sarmiento. Textos fundamentales. Tomo II. Selección de Luis Franco y Ovidio O. Amaya. Bs. As. Compañía General Fabril Editora. 1959. Pp. 197-205
- BERNHEIM, C. T. “Panorama general sobre la filosofía de la educación” Digitalizado por: ENRIQUE BOLAÑOS, FUNDACIÓN. 2008. Pp 75-86 y 91-98
- Apuntes tomados de las clases de Filosofía de la Educación, materia dictada por la Prof. CAMPOS, M. B. 2018

sábado, 29 de diciembre de 2018

SÓLO SÉ QUE NO SÉ NADA

                 Aportes de Sócrates, Platón y Aristóteles a la educación

   Sócrates, Platón y Aristóteles fueron tres grandes pensadores griegos que hicieron enormes aportes científico-filosóficos en diversas áreas, entre ellas, a la educación. Platón fue discípulo de Sócrates y Aristóteles a su vez de Platón.
   Carlos T. Bernheim (2008) expresó que el filósofo de la Antigua Grecia, Sócrates (470 – 399 a. de C.) renunció a llamarse a sí mismo sabio, puesto que él no pretendía conocer la verdad absoluta de todo y se autodenominó filósofo. Para él un filósofo no es quien posee toda la verdad sino aquél que pretende obtener sabiduría. El filósofo es consciente de que es ignorante, mientras que los sabios o sofistas poseen una doble ignorancia al ignorar que lo eran en ciertas cuestiones.
   Carlos T. Bernheim (2008) desarrolló en su texto que las ideas de Sócrates representan el primer gran sistema filosófico del mundo y se dieron a conocer a través de 28 Diálogos que escribió Platón (427 – 347 a. de C.) quien fue su discípulo durante 20 años. Sócrates introdujo el término mayeútica a la filosofía. Para él, el oficio del educador o maestro es ayudar a sus alumnos o educandos a extraer el conocimiento que ya tienen en su mente. Los estudiantes no perciben ese conocimiento hasta que el maestro lo va extrayendo por medio de preguntas muy hábilmente formuladas. A este método pedagógico se lo conoce como diálogo socrático. En materia de educación    Sócrates sostenía que la virtud se puede enseñar y aprender, preocupándose por el estudio del ser humano más que por el estudio de la naturaleza.
   Carlos T. Bernheim (2008) sostiene que para Sócrates para que un educador pueda enseñar, primero debe saber. Sócrates, como filósofo es consciente de lo que no sabe y está en constante búsqueda del conocimiento, mientras que los sofistas viven en la ilusión del saber.
   Según Charles Hummel (1994) la pedagogía socrática se aparta de la enseñanza tradicional en la que el maestro transmite sus conocimientos y el alumno los asimila con pasividad. Por el contrario, ésta es una pedagogía activa y dialógica. Tanto el educador como el alumno cooperan en la búsqueda del saber. A través de preguntas y respuestas que llevan a la reflexión, ambos se entregan a la búsqueda de adquirir el conocimiento.
   Platón fundó su propia escuela, la Academia, y enseñó allí durante casi 40 años a ilustres pensadores entre los cuales destacó su discípulo,  Aristóteles (384-322 a. de C.).  Carlos T. Bernheim (2008) nombra algunos datos importantes de la vida de Platón que él mismo desarrolla en el Protágoras. Se sabe que vivió durante el período de transición de la Grecia Clásica al Helenismo y la decadencia de la Atenas de Pericles. Cuando era pequeño recibió la educación normal de los varones griegos de su tiempo, las mujeres en la Antigua Grecia eran educadas en el hogar. Acompañado por un esclavo al que se llamaba pedagogo asistió a una escuela privada ateniense. Cabe aclarar que no existían las escuelas públicas. Aprendió a leer, a escribir y a calcular, memorizó poesía griega y “La Ilíada” y “La Odisea” del poeta Homero, aprendió a cantar y a tocar la cítara y se ejercitó físicamente. A los 20 años de edad se convirtió en el discípulo más destacado de Sócrates. Durante 20 años permanecieron juntos hasta que en el 339 a. de C. Sócrates falleció debido a sus desacuerdos con la democracia ateniense. Este hecho fortaleció las ideas antidemocráticas en Platón.  
   Carlos T. Bernheim (2008) explica que en la Academia, la escuela que fundó Platón, se estudiaba matemática, ciencias naturales, ética, metafísica y ciencias políticas. Su sueño era formar allí a reyes filósofos. La Academia continuó existiendo hasta el 529 después de Cristo.
   Por otro lado Carlos T. Bernheim (2008) aclara que mientras que al principio las ideas de Platón sobre pedagogía estaban fuertemente influenciadas por las de Sócrates, a lo largo de su vida se va desplazando cada vez más hacia una concepción política de la educación. Sus ideas políticas y educativas están ampliamente desarrolladas en sus obras: “La República” y “Las Leyes”. En primera, Platón plantea una utopía en donde las ideas que según él son inmutables y perfectas son más reales que las cosas del mundo que son mutables e imperfectas. Aquí la educación aparece como baluarte contra el cambio y la subversión, a diferencia de las teorías educativas actuales.  Mientras que en “Las Leyes”, elabora un detallado tratado de legislación para una ciudad ideal.
   Carlos T. Bernheim (2008) expuso algunos conceptos de Platón que se adelantaban a sus tiempos, pues él proclamaba igualdad de sexos en tiempos en donde las mujeres eran relegadas a las tareas domésticas. Para el filósofo en su ciudad ideal las mujeres podían ser educadas y luchar en las guerras de la misma forma que los hombres. Proponía una educación para todos y todas los miembros de la clase de los guardianas y una formación para artesanos y comerciantes limitada a un mero aprendizaje. Los esclavos quedaban por fuera de su visión educadora.
   “La Polis de Platón es una ciudad esencialmente educativa, creada para la educación. Sólo puede durar a condición de que todos los ciudadanos se hayan beneficiado de una educación que les haga capaces de tomar decisiones políticas razonables” (Bernheim, 2008, p.44).
   Platón fue, en palabras de Carlos T. Bernheim (2008), el primero en desarrollar una teoría sistemática de la educación estableciendo las reglas fundamentales desde donde se ha desarrollado todo pensamiento tanto filosófico como educativo. Además se convirtió en el filósofo más influyente en occidente conservándose cerca de 80 de las 400 obras que se cree que escribió.
   Para Platón “la verdadera educación se debe inculcar sólo en aquellos que pueden sacar ventaja de la misma, y ha de ser primordialmente responsabilidad del Estado”. El Estado decide “quiénes han de recibir esa educación (…) y se hacen juicios sobre sus capacidades intelectuales; los más aptos siguen adelante y los ineptos se hacen a un lado” (Bernheim, 2008, p.45-46).
   El tercer gran filósofo griego del que habla Carlos T. Berneheim (2008) en su obra es Aristóteles quien estudió en la Academia con Platón y perfeccionó sus estudios en Assos. Además, fue maestro de Alejandro Magno de Macedonia cuando era joven.
   Según Carlos T. Berneheim (2008) Aristóteles es fundador de la teoría del conocimiento pues para él, la ciencia, la filosofía y la educación se vinculan íntimamente. Para Aristóteles la educación es indispensable para que el ser humano pueda realizarse y alcanzar el bien supremo que sería la felicidad, aquello a lo que todos aspiran. Un hombre feliz es un hombre virtuoso y la virtud sólo se adquiere a través de la educación ya que ella le brinda lo que se consideraban buenos hábitos.
    “La libertad es una finalidad última de la educación, ya que no hay felicidad sin libertad (…) La verdadera felicidad reside en la vida consagrada a la filosofía, a la contemplación” (Bernheim, 2008, p. 49). De esta forma el hombre alcanza felicidad individual, pero también social ya que con ciudadanos educados, para Aristóteles, se logra una polis virtuosa y estable. La educación sería por lo tanto responsabilidad del legislador, del Estado (trátese de un Estado democrático o no).
   Carlos T. Bernheim (2008) sostiene que tanto Platón como Aristóteles piensan en un sistema de educación que podríamos asociar a lo que hoy se llama educación permanente en dónde se educa durante toda la vida. Ambos filósofos organizan a la educación en períodos de siete años. Si bien en las polis la enseñanza era privada, Platón y Aristóteles pensaban en una educación pública e igual para todos. Sin embargo, Aristóteles no menciona el rol del docente en sus obras.
   “Aristóteles distingue dos categorías pedagógicas que se completan: la educación por la razón y la educación por los hábitos. (…) Para él, estos términos significan lo que actualmente llamaríamos “pedagogía activa””. (Bernheim, 2008, p. 53).
   En cuanto al educando para Aristóteles, según Carlos T. Bernheim (2008), no es alguien que sufre pasivamente, sino que aprende por medio de la acción y esta acción proporciona placer al alumno. Las ideas de Aristóteles de este modo aparecen adelantadas para su época ya que coinciden con las visiones de los pedagogos actuales.

Referencia Bibliográfica:
Bernheim, C. (2008). Panorama general sobre la filosofía de la educación. EDITORIAL HISPAMER. P.35-53        

viernes, 21 de diciembre de 2018

¿Cómo tener éxito en una entrevista laboral?

¿Cómo tener éxito en una entrevista laboral?
   La entrevista laboral es una herramienta que se usa en el proceso de selección de personal. Es además, un diálogo que sostiene un propósito definido y no por la mera satisfacción de conversar. Es una conversación formal, para evaluar la idoneidad del solicitante.
   El objetivo de la entrevista laboral es determinar si el candidato puede desempeñarse en el puesto y cómo se compara respecto a los otros candidatos. Sirve para ampliar la información volcada en el Currículum Vitae.
   En primer lugar para el proceso de selección tiene que surgir en la empresa la necesidad de cubrir un puesto de trabajo. Se confecciona el perfil del candidato que se va a buscar. Se selecciona el método de reclutamiento. Luego, comienza un proceso de recepción de C.V. y selección de candidatos.
   La/s entrevista/s tienen varias etapas y puede tratarse de una sola así como de varias. Allí realizan test psicológicos o técnicos. Luego se coordina con el candidato elegido para que se haga estudios médicos y se procede a la inducción del candidato elegido.
   En ciertas ocasiones, primero se pasa por una entrevista con una consultora laboral, una segunda entrevista con el área de Recursos Humanos de la empresa y una o varias entrevistas con los superiores.
   El modelo de entrevistas puede variar de una empresa a otra y de un puesto a otro. En algunos casos las entrevistas son grupales, en otros individuales y a veces, cuentan con test psicotécnicos.
   En el caso de las entrevistas grupales, están pensadas para que creen pseudocompetencias entre los participantes. Se utiliza mucho cuando se busca personas que se desempeñen en el área de ventas.
   Hay entrevistas que se realizan en línea, vía Skype, por ejemplo para aspirar a un puesto en una empresa extranjera.
   Es importante, tomar nota de todo lo que digan por teléfono para coordinar la entrevista. Hay que conocerse a uno mismo y recordar experiencias de la escuela y de trabajos anteriores. Hay que prepararse para la entrevista y pensar qué tipos de preguntas pueden hacer, anticipando respuestas verdaderas que nos favorezcan. El muy importante, averiguar todo lo que se pueda sobre la empresa.
   Hay campos comunes en los que los entrevistadores suelen indagar:
   Campo de la experiencia: estabilidad en los puestos de trabajo, tareas realizadas, tareas que fueran de interés, deseos, críticas, virtudes y defectos, modo en el que se produjeron las desvinculaciones, etc.
   Campo educativo: nivel de instrucción alcanzado, continuidad de estudios, promedio, planes a futuro, por qué se abandonó, rol en los grupos de estudio, etc.
   Campo de intereses extralaborales: lecturas, tiempo libre, actividades adicionales, etc.
   Campo económico: salario actual, progreso económico y beneficios que la empresa brinda.
   Campo familiar: grupo familiar, a qué se dedican, con quién vive, etc.
   Preguntas frecuentes: ¿Qué conoce de la empresa?, ¿Fue despedido o renunció?, ¿Cuál fue su mayor logro profesional?, ¿Tuvo problemas con su jefe?, ¿Cuál es su mayor debilidad?, ¿Cuál es su mayor fortaleza?, ¿Qué busca en una empresa a la hora de trabajar?, ¿Si dice que está bien en donde trabaja, por qué está participando en este proceso?, ¿Cuáles son sus expectativas salariales?, ¿Cómo se ve en un futuro a mediano plazo?
   Algunas veces los entrevistadores prueban cómo la persona reacciona bajo situaciones de presión llevando a cabo una actuación para que la persona se sienta presionada a responder rápido o juzgada negativamente.
   Finalmente algunos consejos para llevar a cabo una buena entrevista laboral: Ser humilde con las virtudes y amable con los defectos, tener las respuestas en la punta de la lengua. Hay que llevar el Currículum Vitae, hay que saber el nombre y puesto de la persona que va a realizar la entrevista laboral, se debe estar preparado para cualquier tipo de preguntas, llegar a tiempo, demostrar entusiasmo equilibrado, vestirse adecuadamente (no llevar demasiado maquillaje, escote, ni polleras cortas, ir recatado), controlar postura y gestos, mirara  los ojos, identificar el valor que puede aportar a la empresa, aceptar errores pero encontrando soluciones, no ser interrumpido con el celular, no estar pendiente del tiempo ni del dinero, no mentir, no mostrar temor ansiedad o nervios, no hablar mal de otros trabajos y no comer, beber o masticar chicle.
Alejandra Abraham

viernes, 14 de diciembre de 2018

¿Cómo armar mi Currículum Vitae?

                ¿Cómo armar mi Currículum Vitae?
   El Currículum Vitae (C.V. a partir de ahora) está
directamente relacionado con conseguir un trabajo. El C.V. es una herramienta que tiene como objetivo que uno se presente profesionalmente. Es la expresión de datos personales, formación, experiencia profesional y valores añadidos al puesto de trabajo. Tiene como fin conseguir una entrevista laboral. Es decir, que el C.V. invita a que quieran conocer más sobre uno.
   Es importante conocerse a uno mismo para poder elaborar un buen C.V.
   El C.V. puede revelar una parte profunda de la personalidad y puede predecir el comportamiento en una amplia variedad de situaciones y desafíos laborales. La competencia se relaciona con la capacidad real y demostrada, para realizar con éxito una actividad de trabajo específica.
   Como metáfora se puede pensar en un iceberg para representar al C.V., hay una parte visible del que muestra las capacidades y una parte más oculta que tiene que ver con la personalidad.
   Si bien las partes del C.V. no son fijas y depende mucho de la personalidad de cada uno, hay ciertas características que la mayoría debería tener.
   En primer lugar se puede poner un título o encabezado en el C.V. el mismo, puede ser el nombre de la persona, “Currículum Vitae de y el nombre de la persona” o especificar además la carrera.
   En cuanto a si se debe o no poner fotografía, es un tema bastante controvertido, pero la profesora recomendó no poner foto a menos que la pidan en el lugar al que hay que enviar el C.V. o que sea para un trabajo en donde la imagen es un factor importante, por ejemplo: modelos, conductoras, etc.
   Se debe especificar claramente los datos personales y de contacto. Teniendo en cuenta que la dirección debe estar completa incluyendo la provincia, calle, altura, piso y código postal. Además, se debe aclarar el estado civil, la cantidad de hijos, el DNI y el Número de CUIL. En los datos de contacto se recomienda poner tres: celular, e-mail y teléfono de línea.
   Otro punto importante con el que debe contar un Currículum Vitae es el objetivo profesional. Se sugiere que no gire sólo en torno a los objetivos propios, sino también lo que se le puede aportar a la empresa. Pensar en qué puede ofrecerle uno a la empresa.
   Dependiendo la experiencia laboral con que uno cuente se podría alterar el orden de los siguientes puntos: el de Educación o formación académica y el de experiencia profesional.
   Si se cuenta con poca experiencia laboral es mejor hacer énfasis en los estudios. Se puede separar la educación o formación académica en educación formal u educación no formal (cursos o capacitaciones laborales). Aclarar los estudios cursados cronológicamente desde los más recientes a los más antiguos, respetando esta estructura: -Nombre de la institución-Carrera-Fecha de inicio y finalización o aclarar “en curso actualmente” y porcentaje de la carrera aprobada y promedio en el caso de ser buen alumno.
   En cuanto a la experiencia laboral, también se indica de forma cronológica de lo más reciente a lo más antiguo, de la siguiente forma: -Nombre de la empresa-Rubro de la empresa-Tareas-Fecha desde, hasta.
   Aclarar otros conocimientos o estudios, en especial si se trata de conocimientos de inglés (indicando el nivel) y de informática. En el caso de los cursos, indicar dónde y cuándo se cursaron.
   Se puede agregar información adicional como becas, hobbies, premios, actividades, publicaciones, disponibilidad para viajar y carnet de conducir y vehículo propio si lo tuviese.
   El último punto del C.V. son las referencias, laborales en el caso de haber trabajado, pero también se le puede pedir a algún profesor que sea referente. Especificando: -Nombre-Contacto-Relación laboral-
   Es importante recordar: mantener el C.V. siempre actualizado, no usar distintos tipos de letras en un mismo C.V., siempre elegir un tipo de fuente clásica, revisarlo antes de enviarlo controlando su estructura, contenido y ortografía, no hacer un C.V. muy extenso, debe tener una o dos hojas. A veces, hay que entregar el C.V. junto con una carta de presentación que se relaciona con el puesto al que se aspira adquirir y con los objetivos profesionales.
   Actualmente la forma en la que se busca empleo es a través de bolsas laborales de internet, en páginas como boomerang.com, zonajobs.com, empleosclarin.com.ar o computrabajo.com. Es importante tener cuidado, apuntando la búsqueda a empresas conocidas y teniendo en cuenta que no pueden exigir dinero.
Alejandra Abraham

viernes, 7 de diciembre de 2018

FUEGO OSCURO

Fuego oscuro, por Alejandra Abraham

“Fuego oscuro” es una antología integrada por trece cuentos cortos, tres cuentos de la colección “El periodista”, un poema y la novela “El poder oculto”. Algunas de estas obras fueron premiadas internacionalmente.
Biografía de la autora: Alejandra Daniela Abraham nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina el 29 de septiembre de 1991. Se graduó como Técnica Química y como Periodista en 2013. Actualmente, trabaja como docente y estudia Ciencias de la Educación.
📚 Conseguilo acá: https://goo.gl/aCxS6v

FUEGO FATUO

                                         FUEGO FATUO     La lluvia borraba mis pasos mientras me alejaba corriendo lo más rápido posible ...